Adiós Arrabal

¡Un tango¡
Carlos Cesar Lenzi ( 1895-1963) Uruguay

Mañanita arrabalera, sin taitas en las veredas
ni minas en el balcon.

Tus faroles apagados
y los machos retobados
en tu viejo callejon.

yo te canto envenenado, engrupido y amargado
hoy me separo de vos.

Adios arrabal porteño yo fui tu esclavo y tu dueño
y te doy mi ultimo adios.

Madrecita yo fui un reo
y en tus brazos hoy me veo
lleno de felicidad.

dime, mi buena viejita,
¿donde esta mi noviecita que no la puedo olvidar¿
Hoy ya vuelvo arrepentido ¡hecho mas hombre y mas bueno¡
… a la vida del hogar.

Perdoname, que tu hijo
tiene un pensamiento fijo
¡Y nadie lo hara cambiar¡

( Recitado:)
El baile ” Rodriguez Peña”
El Mocho y el “Cachafas”
de la milonga porteña
que nunca mas volvera,
¡Carnavales de mi vida
broncas, tiros y al final
los espiantes de las minas
en aque viejo arrabal.

¿

“Traducción De Víctor Hugo”

Este poema lo escribió el poeta español: Antonio Garcia Gutierrez (1813-1884)

Ya brilla la aurora, fantástica, incierta,
velada en su manto de rico tisu.
¿Por que, niña hermosa, no se abre tu puerta¿
¿Por que, cuando el alba las flores depirta,
durmiendo estas tu¿

Llamando a tu puerta, diciendo esta el dia
-“¡Yo soy la esperanza que auyenta el dolor¡-”
El ave le dice,-“¡yo soy la armonia¡”-
Y yo suspirando, te digo, ¡alma mia¡
“¡Yo soy el amor¡”

En Paz

Amado Nervo

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.

Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas;

¡cuando plante rosales coseche siempre rosas¡

… Cierto a mis lozanias va a seguir el invierno…
¡mas Tu no me dijiste que mayo fuera eterno¡

Halle sin duda largas las noches de mis penas…
Mas no me prometiste tan solo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…

¡Ame, fui amada, el sol acaricio mi faz,
¡Vida, nada me debes, Vida estamos en paz¡

Secreto

Uruguay: Serafin J.Garcia ( 1905-1985)
Este poema esta escrito en el lenguage que habla la gente del campo de Uruguay.

¿ti’ acordas Chirusa¿. Jue ya entre dos luces,
Vos’tabas parada contra la tranquera,
con los ojos fijos, clavaos en el cielo,
… como pastoriando la primer estreya…

Echao a tus pies cuchilaba el gato;
sobre la ramada cantaba un gilguero,
mientras los gurises, tiraos entre’pasto,
se daban, riñendo, gueltas de carnero.

Yo me fui arrimando con mira’e decirte
que dende hacia tiempo te andaba queriendo;
¡que me tenian loco tus trensas retintas,
el luto’e tus ojos, l’aroma’e tu cuerpo.

Pero… al verme cerca se hiso humo el coraje;
de puro fayuta s’envaro mi lengua;
y dispues de mucho componerme’l pecho
te dije, temblando, ni se que simplesa.

Vos me retrucaste dispues di un ratito,
cuasi sin mirarme, con algo’e desprecio,
y tus dientes blancos como leche d’higo
mordiendo con juria la punta’l pañuelo.

… quedamos cayaitos los dos … suspirando.
y ansina’ estuvimos, sin alsar la vista,
hasta que la noche se apio sobre’l campo.
y apago las ultimas brasas de aquel dia…

Con pena y con rabia te dije adiosito,
y cuando, ya’l dirme, volvi la cabesa,
vide que de tus ojos’ taban lagrimiando
y que los bajabas como con verguensa.

quise entre pararme pero jue imposible
pues me rempujaba yo no se que juersa;
y segui tranquiando derecho al palenque,
y al traquiar, yorando por mi las espuelas…

Dispues… dispues pa’ otros rumbos me cincho el destino,
A campiar olvido jui de pago en pago,
armandole al ñudo la cimbra’e mis tristes
a la pena perra que m’iba matando.

Y aura que tus ojos son dos luces malas
que asombran mis negras noches de dolor,
ricordando aqueyo plenso: ¿Porque pucha,
desiando lo mismo, cayamos los dos¿.

Hay hombres que nunca partiran

Un poema diferente pertenece a: Miguel Arteche Salinas ( 1926-2012 )
Premio Nacinal de Literatura 1996. Chile

Hay hombres que nunca partiran,
¡y se les ve en los ojos¡
pues uno recuerda sus ojos muchos años despues de que han partido.

Pueden estar lejanos,
pueden aparecer a medianoche ( si estan muertos y jugar a que viven…)
Pero siempre, con la desolacion de su ausencia,
Uno comprende que no han vivido en vano,

Y que su esperanza ¡es la unica esperanza digna de ser vivida¡

y los hombres que nunca partiran
suelen no aparecer en los periodicos,
no se habla de ellos en las radios,
su inmagen no gesticula en la television:
no son gente inportante,
no circulan entre las altas esferas … son aquellos que aceptaron el sufrimiento
y lo hicieron suyo para la salvacion de otros hombres…¡sin decir una sola palabra.

Pero dejaron abiertos, bien abiertos sus ojos
para que nunca los olvidemos cuando ellos hayan partido.

La Higuera

un poema de Juana de Ibarbourou: (1892-1979) Uruguay.

Porque es aspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
Yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien arboles bellos:
ciruelos redondos,
limoneros rectos
¡y naranjos de brotes lustrosos¡

En las Primaveras
todos ellos se cubren de flores
… en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca…
de apretados capullos se visten…

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
“Es la higuera el mas bello
de los arboles todos del huerto”

Si ella escucha,
si comprnde el idioma en que hablo,
¡que dulzura rtan honda hara nido
en su alma sensible de arbol¡

y tal vez a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo, le cuente:
“¡Hoy a mi me digeron hermosa¡”

Segundo “Poema de la espera”

Jose Angel Buesa ¡como siempre¡

Por un agua de hastio voy maviendo estos remos,
que pasan tanto al irme y tan poco al volver;
pero quizas un dia no nos separaremos,
amor mio y ajeno, como un amanecer.

¡No importa que me quede¡… ni importa que me vaya,
mientras pasan las nubes, sin dejar de pasar,
porque tu corazon es igual que una playa,
que, pudiendo ser tierra, nunca llega a ser mar.

Tu amor nunca responde, cuando mi amor te nombra;
tu amor, que sin ser mio, ¡tantas veces perdi;
y … yo empuño los remos y viajo hacia las sombras,
pues, todo se hace sonbra si estoy lejos de ti.

Filibustero loco tras el botin de un beso…
viajo por aguas tristes que me entristecen mas;
pero tu amor es siempre camino de regreso,
Amor, que nunca llegas y que nunca te vas.

Tu amor es un remoto pais desconocido,
mas alla del mañana, mas alla del ayer;
y ya solo recuerdo las veces que me he ido
recordando las veces que tuve que volver.

Hay virtudes tan tristes, que es mejor ser culpable,
y mas si es una culpa de amor amarte asi;
pero; si en nuestras vidas hay algo inevitable,
¡Inevitablemente tu seras para mi¡

ya me duelen las manos de remar en mi hastio;
pero se que yo un dia dejare de remar,
y, he de mirar el mundo como si fuera mio,
y rompere los remos en la orilla del mar…

El gran amor

un poema del gran poeta cubano: Jose Angel Buesa.

¡Un gran amor¡… un gran amor lejano
es algo asi como la enredadera
que no quisiera florecer en vano,
¡y sigue floreciendo aunque no quiera¡

Un gran amor se nos acaba un dia
y es tritemente igual a un pozo seco,
pues ya no tiene el agua que tenia…
¡pero le queda todavia el eco¡

y,en ese gran amor, aquel que ama
compartira el destino de la hoguera,
que lo consume todo con su llama
porque no sabe arder de otra manera.

Reyes Magos

Hector Gagliardi (1909- 1984)
Un poeta argentino ¡inolvidable ¡

¡”si vos no te portas bien, le digo a los Reyes Magos
que te dejen sin regalo… y te quedas sin el tren”¡…

Es que mi vieja, tambien, un poco se aprovechaba…¡
¡porque esa noche llegaban Los tres Reyes de Belen¡

La carta la habia mandado ¡sin faltas de ortografia¡
asi los Reyes veian de que era un chico aplicado,

Hise todos los mandados, me lave hasta las orejas,
porque ese dia mi Vieja me tenia acorralado,

¡la luna hacia brillar el lustre de mis zapatos…
y si ellos fueran chicatos ¿quien les podria avisar.

Por eso al irme a acostar, puse la almohada a los pies…
y me acoste del reves… ¡para poder vigilar¡

¡cuando mas lo precisaba me vengo a quedar dormido¡
Me desperte a los maullidos del gato de la encargada…

ya entraba la madrugada de un radiante seis de Enero,
¡y un trencito, el mas diquero, del umbral me saludaba¡…

Lo habian dejado de frente ¡ya listo para marchar¡…
con el me fui a despertar a mi madre alegremente.

¡que alegria que uno siente¡… explicarlo yo no puedo…
¡unas ganas de ser bueno¡, ¡de ser bueno hasta la muerte¡

… Al que dejaron sin nada fue al hijo de la de al lado…
¿como se habran olvidado¿ Siempre “muy bueno” sacaba…

Con nosotros no jugaba… porque en seguida tosia,
y Los Reyes no sabian que el padre no trabajaba…

yo comprendi su dolor, cuando me vio con el tren:
se acerco a mirarlo bien, y depues lo acaricio…

A mi me daba calor de que me viera jugar
y en casa lo invite a entrar ¡y el tambien se divirtio¡

¡Cuantos Reyes han pasado por la puerta de mi vida
y a mi alma dolorida muchas veces la he dejado
como un zapato gastado … esperando a su Melchor…
que le dejara el amor para un mundo envenenado¡

Esta noche por los cielos llegaran los Reyes Magos;
vendran trayendo regalos a los chicos que son buenos.

En otro lado de la tierra, y por culpa de una guerra…
¡no han de pasar los camellos¡

Señor: yo aprendi a rezar arrodillado con mi vieja;
si nunca te fui con quejas ¡ hoy me tienes que escuchar¡
¿porque tienen que pagar esos pibes inocentes
de que en el mundo haya gente que solo piensa en matar¿

Ellos ¿que saben de guerra¿…¡Ellos quieren Reyes Magos¡
tienen un miedo que aterra ¡Si Vos pararas la guerra, pasarian los camellos

¡yo te lo pido por ellos¡. ¡por los pibes de la tierra¡

Hector Gagliardi

(Rima LXXV)

Un poema del gran poeta Gustavo Adolfo Becquer.

Para que los leas con tus ojos grises,
para que los cantes con tu clara voz,
para que se llene de emocion tu pecho
¡hice mis versos yo¡

Para que encuentres en tu pecho asilo
y le des juventud, vida, calor,
tres cosas que no puedo darles,
¡Hice mis versos yo¡

Para hacerte gozar con mi alegria,
para que sufras tu con mi dolor,
para que sientas palpitar mi vida,
hice mis versos yo.

Para poder poner antes tus plantas
la ofrenda de mi vida y de mi amor,
con alma, sueños rotos, risas, lagrimas
¡hice mis versos yo¡