Por una cabeza

Un tango que canto Carlos Gardel
Argentina.

Por una cabeza, de un noble potrillo
Que justo en la raya, afloja al llegar
Y que al regresar, parece decir
“No olvides, hermano vos sabes, no hay que jugar”

Por una cabeza, “ metejon de un día”
De aquella coqueta y risueña mujer
Y que al jurar sonriendo el amor que está mintiéndo
Quema en una hoguera todo mi querer.

Por una cabeza, todas las locuras
Su boca que besa borra la tristeza.
Calma la amargura…

Por una cabeza…
Si ella me olvida,
Que importa perder mil veces mi vida,
Para que vivir.

Cuantos desengaños, por una cabeza
¡Yo juró mil veces no vuelvo a insistir!
Pero si un mirar me hiere al pasar
Su boca de fuego…otra vez quiero besar.

¡Basta de carreras, se acabó la timba
Un final reñido ya no vuelvo a ver
Pero si algún pingo llega a ser “fija” el domingo
.¡.Yo me juego entero ! Que le voy a hacer…

Por una cabeza, todas las locuras:
Su boca que besa, borra la tristeza
Calma la amargura.

Por una cabeza
Si ella me olvida
Que importa perderme
Mil veces la vida
Para que vivir.

Dios hará lo demás

Mexico.
Amado Nervo.(1870-1919)

Que es inútil mi afán por conquistarte?
Que no me quieres hoy ni me querrás…?
¡Yo me contento, amor, con adorarte!

Dios hará lo demás…

Yo me contento, amor, con plantar rosas
En el camino azul por donde vas.
Tu, sin mirarlas, en tu senda posas tu pie
¡…quizás mañana las verás!

Yo me contento, amor, con plantar rosas.
.¡Dios hará lo demás!

Cuando éramos niños

Uruguay
Mario Benedetti(1920-2009)

Cuando éramos niños…los viejos tenían como treinta.
Un charco era un océano
La muerte?
¡La muerte lisa y llanamente no existía!

Luego cuando crecimos: los viejos eran gente de cuarenta.
Un estanque era un océano.
La muerte?
La muerte era solamente una palabra.

Ya cuando nos casamos…
Los ancianos estaban en los cincuenta.
Un lago era un océano
La muerte era la muerte de los otros.

Ahora veteranos…ya le dimos alcance a la verdad:
¿El océano? ¡ es por fin el océano!
Pero la muerte empieza a ser ¡la nuestra!

La caricia perdida

Argentina
Alfonsina Storni (Suiza 1892- Argentina 1938)

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
Se me va de los dedos… en el viento al pasar,
La caricia que vaga sin destino ni objeto,
La caricia perdida. ¿Quien la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
Pude amar al primero que acertara a pasar.
Nadie llega… están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará…rodará…

Si en los ojos te besan esta noche, viajero.
Si estremece las ramas un Dulce suspirar,
Si te oprime los dedos una mano pequeña
Si te toma y te deja, no te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
Si es el aire quien teje la ilusión de besar,
Oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
En el viento fundida, ¿me reconocerás?

Miguitas de ternura

Argentina.
Alberto Cortes

Por las calles del mundo vaga un niño perdido,
Lleva a todas razas sobre su piel.
Si se cruza algún día en tu camino pregúntale que busca
Y te dirá:

“Miguitas de ternura yo necesito…
Si les sobra un poquito ¡démelo a mi.!
Miguitas de ternura yo necesito
Si les sobra un poquito démelo a mi”

Por las noches del mundo.
Camina una muchacha, con todos los pecados sobre la piel,
Si te para y te pide, encender un cigarro
Pregúntale “¿que buscas¿”

Y te dirá “Miguitas de ternura yo necesito
Si le sobra un poquito dénmelo a mi”

En las plazas del mundo toma sol un abuelo
Lleva toda la vida sobre la piel
Si lo vez dando migas, a las palomas
Pregúntale que busca.y te dirá…

“Miguitas de ternura yo necesito si les sobra un poquito
Démelo a mi.
Miguitas de ternura yo necesito si les sobra un poquito
Dénmelo a mi…”

Cuando un amigo se va

Argentina.
Una cancion que canta: Alberto Cortez.

Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío,
Que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va queda un tizón encendido
Que no se puede apagar ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va, una Estrella se ha perdido
La que ilumina el lugar donde hay un niño dormido.

Cuando un amigo se va se detienen los caminos,
Y se empieza a revelar el duende manso del vino.

Cuando un amigo se va galopando su destino,
Empieza el alma a vibrar porque se llena de frío.

Cuando un amigo se va queda un terreno baldío
Que quiere el tiempo llenar con las piedras del hastío

Cuando un amigo se va se queda un árbol caído
Que ya no vuelve a brotar porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío
Que no lo puede llenar la llegada de otro amigo…