Ala y raíz

Cuba.
jose Angel Buesa.

Ala y raíz; la eternidad es eso.
y aquí, frente al mar, en la ribera,
la vida es como un fruto que cayera
de un alto gajo, por su propio peso.

Ala y raíz. Y el ala, sin regreso,
a la raíz, con sed de Primavera;
que así el confin de la emoción viajera
duerme a la sombra del follaje espeso.

( El mar corre descalzo por la arena.
mi corazón ya casi es solo mío.
El ancla está aprendiendo a ser antena.

y el latido unicorde se hace escala.
Después, libre del tiempo, en el vacío,
Así: ¡mitad raíz y mitad ala!)

Alma desnuda

Un poema de Alfoncina Storni

Soy un alma desnuda, en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos,

Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva o una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando esta sobre los mares,
o duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con solo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla

Alma que cuando esta en la Pimavera
dice al Invierno que demora: “vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera”

Alma que cuando la nieve se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la Primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancias,
y les dice: “libad sobre las cosas”

Alma que ha de morir de una fragancia
de un suspiro, de un verso en que se ruega
sin perder, para nunca su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando cuando más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en las manos una caricia.

Alma que siempre descontenta de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la Estrella.

Suspiro

Colombia

Un madrigal escrito en: 1881 por José Asuncion Siva.

si en tus recuerdos ves algún dia
entre la niebla de lo pasado
surgir la triste memoria mia,
medió borrada ya por los años,
piensa que fuiste siempre mi anhelo,

y si el recuerdo de amor tan santo
mueve tu pecho, nubla tu cielo,
Llena de lágrimas tus ojos garzos;


¡Ah! No me busques aquí en la tierra
donde he vivido, donde he luchado,
Sino en el reino de los sepulcros
donde se encuentra: paz y descanso.

Lo que ya queda

Argentina.
Yaco Monti
un gran cantante y una canción muy linda.

Ayer me dijeron que de vez en cuando
preguntas por mi…
también me dijeron
“ yo lo vi llorando cuando hablan de ti”

¡Si lo hubieras hecho antes de partir!
si lo hubieras hecho antes de sufrir…
Hoy tendrías tanto, tanto amor,
…y solo te queda hablar de mi…

En mi ya no hay nada.
apenitas cosas que me hablan de ti
Y yo me pregunto
cuando alguien me dice que lloras por mi.


Si lo hubieras hecho antes de partir…
si lo hubieras hecho antes de sufrir,
hoy tendría tanto, tanto amor
y solo te queda
el hablar de mi…

El Adiós

Argentina.
Un tango para llorar …escrito en:1930
escrito por: Virgilio San Clemente (1905-1977)
Musica: Maruja Pacheco Huergo.

En la tarde que en sombras se moría,
buenamente nos dimos el adiós;
Mi tristeza profunda no veias
y al marcharnos sonreíamos los dos…

Y la desolación, mirándote partir,
quebraba de emoción mi pobre voz…
El sueño más feliz, moría en el adios
y el cielo para mi se oscureció.

En vano el alma
con voz velada
volco en la noche la pena…

solo un silencio
profundo y grave
lloraba en mi corazón.

Sobre el tiempo transcurrido
vives siempre en mi
y estos campos que nos vieron juntos sonreir
se preguntan si el Olvido se curo de ti.

y entre los vientos
se van mis quejas
muriendo en ecos,
buscandote…

mientras que lejos
otros brazos y otros besos
te aprisionan y me dicen
que ya nunca has de volver.

Cuando vuelva a lucir la Primavera
y los campos se vistan de color.
otra vez el dolor y los recuerdos
de nostalgias llenarán mi corazón.

Las aves poblarán de trinos el lugar
y el cielo volcará su claridad…
Pero mi corazón en sombras vivira
y el ala del dolor te llamará.

En vano el alma
dira a la luna
con voz velada de pena…
y habrá un silencio
profundo y grave
llorando en mi corazón.

Uno

Argentina
un tango que canto muy bien Carlos Gardel

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ancias.

Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la Fe

que lo empecina.

Un va arrastrándose entre espinas.
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza hasta entender
Que uno se ha quedado sin corazón…

si yo tuviera el corazón …el mismo que perdí…

Canción de las simples cosas

Argentina
Una canción de Cesar Isela (1938-2021) y Armando Tejada
El canto está canción con mucho cariño, y nos dejo un lindo recuerdo
Buen viaje a la Eternidad. Y gracias por su música y canciones

Uno se despide insensiblemente
de pequeñas cosas
lo mismo que un árbol que en tiempo de Otoño
Se queda sin hojas.

al fin la tristeza es la muerte lenta
de las simples cosas…
esas cosas simples
que quedan doliendo en el corazón.

uno vuelve siempre a los viejos sitios
en que amo la vida,
y entonces comprende
como están de ausentes las cosas queridas.

Por eso muchacho no partas ahora
soñando el regreso.
que el amor es simple
y a las cosas simples, las devora el tiempo.

Demórate aquí en la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol
la mesa tendida,

No te rindas

Uruguay
Mario Benedetti.

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, ¡retomar el vuelo!

No te rindas…que la vida es eso:
continuar el viaje, perseguir tus sueño,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, ¡por favor no cedas!
aunque el frío queme
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
habré ya las puertas, quita los cerrojos,
salta las murallas que te protegieron .

Vívir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
baja ya la guardia y extiende las manos.
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,

,Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo nuevo.
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas solo, ¡porque yo te quiero!

Rima XXXVII

España
Gustavo Adolfo Becquer (1836-1870)

antes que tú me morire;
escondido en las entrañas, ya el hierro llevo
con que abrió tu mano la ancha herida mortal.

antes que tú me morire,
y mi espíritu, en su empeño tenaz,
sentandose a las puertas de la muerte,
¡Allí te esperará!

con las horas los días,
con los días los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo…
?Quien deja de llamar?

Entonces que tú culpa y tus despojos
la tierra guardará
lavandote en las hondas de la muerte
como en otro Jordan.

Allí, donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar.

Allí, donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad….
¡Todo lo que los dos hemos callamos
lo tenemos que hablar!

Sueños de medianoche

Colombia
Jose Asuncion Silva (1865-1896)

anoche, estando sola y ya medio dormida,
mis sueños de otras épocas se me han aparecido.

Los sueños de esperanzas de glorias, de alegrias,
y de felicidades… que nunca han sido mias.

Se fueron acercando en lentas procesiónes.
y de la alcoba oscura poblaron los rincones.

Hubo un silencio grave en todo el aposento
y en el reloj, la péndola, detuvose al momento.

Una fragancia indecisa de un olor olvidado,
Llego como un fantasma…y me hablo del pasado.

vi caras, que la tumba desde hace tiempo esconde,
y oí voces oídas …Ya no recuerdo donde…

Los sueños se acercaron, y me vieron dormida…
se fueron alejando, sin hacer ningún ruido.

Y sin pisar los hilos, sedosos de la alfombra,
se fueron deshaciendo y hundiéndose en las sombras…